sábado, 3 de junio de 2017

"De japenin..."

...usease, "The Happening" o "El Incidente". Por alusiones (yo también) hablaremos en este post de lo que pasó que abrió una brechas en una sólida amistad, que causo el destierro de un muy buen videojuego y que resultó un punto de inflexión en nuestras Frikinights. Hoy, lavaré los trapos sucios fuera de casa y explicaré... ¡lo que ocurrió realmente! CHAN, CHAN, CHAAAAAAAAAAAN...

No, no hablamos de esta puta mierda de peli.
Ni la veáis, si queréis un ciclo Shyamalan, saltad de
"El Bosque" a "La Visita" ignorando las intermedias.
Me lo agradeceréis.
Así que, acercaos niños al fuego. No temáis. Aquí estamos todos seguros de momento, podemos relajarnos y explicar cuentos de miedo... Nuestra historia empieza en una calurosa noche de verano. Nuestro protagonista de la historia, al que podríamos haber llamado el Dr. Banner, pero llamaremos el Sr. J, aun vivía en la ilusión de que podría utilizar su Friki-altillo sin acabar como un pollo a l'ast. La atmósfera estaba muy caldeada (literalmente) por un muy bochornoso día de verano. El Sr. J, habitualmente vulnerable a las altas temperaturas ya se encontraba sufriendo de lo lindo cuando encendimos esa máquina de crear discordia llamada Wii y pusimos el juego. 

En esa época estábamos picadísimos con varios juegos. Creo recordar que en el Wii Sports, uno de jueguecillos simplones (Wii Party, es posible?), el Guitar Hero donde el Sr. J. destacaba sobradamente y el Mario Strikers Charged Football, en el que yo había conseguido mejores resultados. Aunque J. había mejorado su rendimiento últimamente. Había buscado un personaje que pudiese ser la horma de mi zapato para mi equipo de Donkey Kong. El personaje en cuestión fue Waluigi (la versión oscura de Luigi, el primo de Super Mario, al igual que Wario era el equivalente malvado de éste). 

De Walluigiwatch.com

Waluigi era muy rápido lo que contrastaba con la lentitud de movimientos de Donkey Kong. Además, tenia un ataque especial con una especie de látigo que le permitía tener un alcance de ataque muy amplio. Bien usado, el personaje podía llegar (y golpear) fácilmente a cualquier zona del campo en un instante. Además el resto de jugadores del equipo no tenían malas estadísticas tampoco. No era un gran equipo, pero si que funcionaba muy bien contra mi equipo habitual de Donkey Kong: lento y pesado, pero de ataques fuertes. 

Aquel día se intuía que algo acabaría pasando. Era "de japenin" y su sombra alargada. Creo que antes solo jugamos una partida rápida al Guitar Hero pero sin pena ni gloria. Como decía, estábamos muy picados con el Mario Strikers. J. había comenzado a amenazar mi supremacía en el juego con su nuevo equipo y ambos teníamos ganas de demostrar lo que podíamos conseguir. Si no recuerdo mal, escogimos el primer campo, sin efectos ambientales. Es muy difícil de mostrar que eres mejor cuando un huracán ha lanzado un tractor contra el campo y ha arrollado a tres cuartas partes del equipo rival.

A partir de aquí, un partido típico de final, lento y trabado, con pocos goles hasta el momento. Nadie conseguía llegar con comodidad a la portería contraria. Ni que decir tiene que todos mis intentos por conseguir un super-trallazo que me permitiera sumar unos cuantos goles al marcador quedaban anulados casi al instante. De hecho, podría decirse que la estrategia de J. se basaba básicamente en eso. Anular mi capacidad de hacer super-trallazos, defender como una fiera y intentar ir rápido a la contra, a ver si conseguía algún golete. Y no le fue mal, creo que llegó a marcar un gol a base de mejorar el color del balón por encadenar pases (cuando se volvía blanco, el portero no podía pararlo), mientras que yo no podía ni acercarme a su portería. Y los minutos pasaban rápidamente. J. ni se molestaba en sonreír, estaba concentradísimo en no perder el partido. Quería ganarme, fuese como fuese. Estábamos ambos concentrados en la pantalla, el sudor corriendo por nuestras espaldas, la latas de "chapú" (cerveza con limonada, "clara" para los de BCN) sin tocarse a los lados. El nivel de concentración era máximo, la tensión era palpable en el ambiente. Nadie se relajaba ni un instante.

Mariowiki.com

Y queridos amigos, llegó el momento. El momentazo. A pocos segundos del final, cuando el crono ya empezaba a sonar amenazadoramente, después de una sucesión de faltas, disparos de armas secretas, pases loquísimos y descontrol generalizado, un rebote perdido me permite hacerle un pase in extremis a Donkey Kong, situado en la frontal de la portería de J.

- ¡No! - dijo J.

Pero sí, justo cuando los jugadores del equipo de Waluigi de lanzan sobre Donkey Kong con intención de derribarlo, es justo cuando desencadeno uno de mis combos estrella. Primero de todo, un puñetazo al suelo (si hacer muchas faltas, a los jugadores estrella les van apareciendo ataques especiales aleatorios como este) con efecto de área, que tumba a todos los adversarios en unos metros a la redonda.

- ¡¡¡NO!!! - gritó J.

Y sí. Con la tranquilidad de saber que no había adversarios a mi alrededor, preparo un super-trallazo. Pero esta vez, sin tener a nadie pisándome los talones (por efecto del ataque, tenia un par de segundos de margen) en vez de intentar uno rápido de 3 balones voy al máximo e intento uno de 7.

- ¡¡¡NOOOOOO!!! - aulló J.

Y efectivamente, no solo lo consigo, sino que para colmo, al intentar parar el indicador del ataque en la estrechísima zona de alta velocidad, lo consigo, y suenan tres campanadas. A mi me suenan celestiales, J. en cambio ya suelta espuma por la boca. Esas campanadas indican que los 7 disparos irán a velocidad máxima, lo que implica que aunque seas ágil con el mando, muy difícilmente podrás pararlos todos. De hecho, parar uno o dos de estos ya es todo un logro. El partido estaba sentenciado sin remedio.

- AU VA!!! VINGA HOME, JA!!! - rugió el coloso esmeralda acabado de transformar a mi izquierda.

Aquí es donde corremos el tupido velo sobre la reacción airada de mi amigo. J.  no solo ni se molestó en intentar parar los disparos, todo el nivel inhumano de concentración que había tenido durante el partido se esfumó en una explosión de ira. Durante unos minutos permanecí sentado y en silencio en mi butaca, sin siquiera sonreír o hacer un comentario. Esperé a que se desvaneciera el efecto de la ira y si no recuerdo mal poco más tuvo ya la noche. Ni se mencionó el juego durante unas semanas, hasta que poco a poco salió el tema y ya pudimos reírnos del mismo. 

A día de hoy es una anécdota divertida, pero en su momento "el incidente" no fue cosa de broma. Supongo que ni siquiera algo intrascendente, y entre amigos, es inalterable cuando la tensión sube excesivamente.

Ala, ya está explicado. El secreto ha sido desvelado. Ya nunca nada volverá a ser lo mismo... o no.

lunes, 22 de mayo de 2017

Videojuegos imprescindibles (volumen 2)

Pues sí amigos, si os gustó la primera parte (pincha aquí) pero dudabais de que solo hubiese malgastado mi tiempo (esto lo digo ahora, cuando los jugué seguro que no opinaba igual) en aquella lista de 10 videojuegos, aquí traigo la segunda parte con los juegos que aunque no formen parte de mi Top-10, se merecen un reconocimiento especial. Y os anuncio que habrá tercera y última parte, con los que prometían mucho pero que no han llegado a entrar en el Top-20.

Así pues, aquí van los juegos el 20 al 11:

20.- Tetris Classic (PC).
Y es que este ya era un clásico cuando yo lo jugué. Este que se llamaba así era una versión en PC que alguien me pasó en su momento y que me encantaba no sólo por el juego en sí, sino además por la música hipnótica y los bellos fondos.Todo muy del estilo de las mil y una noches. Creo que si no llega a más arriba de mi lista es por los rebotes que me cogía yo solo cuando aumentaba la velocidad y se me quedaba la pieza perfecta pillada en el borde, aunque algo en el fondo de tu mente grita "La gravedad, por gravedad tendría que caer!". En mi muy humilde opinión, debería ser de uso obligatorio en la clase de informática del colegio, este juego obliga a tener un pensamiento claro, mucho más importante que unos dedos ágiles.


19.- Prince of Persia (PC).
Mira, hablando de las mil y una noches, otro juego que se ambienta en ese mundillo. Hace muchos años, tendría yo unos 14 o 15, rondaba por las salas de EATP de informática discos de 5 y cuarto (!) con un juego llamado El Príncipe de Pérsia. Era un arcade simple, pero que enganchaba porque un desliz te mataba, porque requería agilidad y porque conforme te ibas adentrando en el palacio del sultán te ibas dando cuenta de que no era nada simplón, sino una aventura con motor de arcade, bien pensada y bien ejecutada, con una maravillosa mitología propia y un sistema de juego endiablado. Pasarse este fue jodido, jodido...



18.- Dynablaster 2 (PC).
Otro puto vicio de juego, de los que carga el diablo. Como modo de un jugador era pasable, nada que otros jueguecillos no tuvieran. Pero cuando lo ponías en modo multijugador de hacia volver loco: hasta cuatro jugadores simultáneamente intentando sobrevivir y al mismo tiempo intentando putear a los demás a base de soltar bombas para matarles y conseguir como fuera que las otras bombas (¡o las tuyas propias!) no te explotasen en los morros. Todo eso a un ritmo frenético y una estética super-deformed bastante maja. Mi sister era la tiña jugando a esto...


17.- X-Men 2, Clone Wars (Emulador: Sega Genesis).
Que a todos nos molaban las consolas de jovencillos es un hecho. Algunos tuvimos algunas, pero no solían ser las más caras. El caso es que luego con los años descubres el maravilloso mundo de los emuladores y descubres alguna joyita, como esta. A ver, es evidente que el juego pierde un poco de su gracia si no conoces los cómics de los X-Men o Patrulla X (como se los llamó aquí) pero tampoco impediría disfrutar de un muy buen juego. Un árcade clásico pero muy bien diseñado y preparado para desplegar en él una multitud de mutantes cada uno con sus particularidades. Rondador Nocturno se teleporta y trepa paredes, Cíclope dispara rayos ópticos, Lobezno ataca con sus garras y regenera, Magneto levita... Como estar metido dentro del cómic. Que no es poco.


16.- Prehistorik 2 (PC).
Una pasada de juego, otro árcade, pero diseñado a lo grande. Parecía uno de esos juegos de máquina recreativa, pero en tu cutre-ordenador de entonces. Aparte de gráficos impresionantes, un diseño ingelioso que permitia una jugabilidad tremenda y unos buenos ratos que su predecesor (Prehistorik, el 1) no consiguió a pesar de su sobriedad. Un juegazo que aun hoy en dia me tendría matando dinosaurios y cavernícolas hasta buenas horas de la madrugada. A ver si lo encuentro...


15.- Ghosts'n Goblins (Emulador: Snes / Nes).
Fácil de confundir con el original, el Ghouls & Ghosts. No es que desmerezca a uno por el otro, ni mucho menos, me gustan ambos por igual. La idea es sencilla, en argumento y en juego: eres un caballero y un demonio ha raptado a tu doncella. Así que te toca calzarte la armadura de placas, coger tu lanza y a por ella. Pero claro, por muy caballero que seas, no significa que puedas atravesar como si nada los reinos del señor oscuro de turno y aunque no quieras te puedas encontrar huyendo en calzoncillos (literal) del bichejo de turno. Difícil y mucho. Este juego tiene el merito de hacerte sentir realmente como si estuvieses allí, puede que la armadura te pare algún golpe, pero bajo ella eres mortal. Así que mejor venga la afrenta... pero rapidito. Que los enemigos salen como champiñones y tu ahí en medio...


14.- Alone in the Dark (PC).
Si ahora os poneis a buscar videos del juego antes de leer esta descripción os horripilaríais todos de lo que en su momento fue el primer juego en 3D. La estructura poligonal de los personajes digamos que hacía cosas curiosas con los ángulos de cámara y no ayudaba que fuesen más bien poco detallados, pero nada de eso importa. Una vez te metías en la mansión, nada importaba. Ambientado en los Mitos de Cthulhu del ya famosísimo H.P. Lovecraft, el juego te metía de lleno en una mansión gótica abandonada... pero aun así poblada por criaturas de pesadilla. Tenías que moverte como si de un arcade (de control... digamos que raro) se tratase para seguir la acción como si fuere una especie de aventura en la que podías morir de mil maneras. Y lo peor de todo, es que a veces no sabías ni porqué. Atravesar un pasillo, abrir una puerta e incluso leer un libro podía ser fatal de necesidad y acababas viendo por enésima vez la animación de un servidor deforme arrastrando tu cadáver hasta un acantilado por el que te arrojaba. Creo que fue este juego el que tiempo después me "facilitó" entrar en mi querido juego de rol de La Llamada de Cthulhu. Donde, por cierto, podrías morir igual de fácil. Es lo que tiene vivir en un universo poblado de dioses ancestrales primigenios de otras dimensiones... luego no te quejes.



13.- World of WarCraft (PC).
El quemador de tiempo libre por excelencia. Si, un juego super-completo, de hecho tal como bien dice el nombre, es un mundo en si mismo. Increíblemente grande, lleno de peligros, de objetos mágicos, de mazmorras, de enemigos, de magia, de todo. Si está en esta lista es única y exclusivamente por el grupo de gente con el que tuve la suerte de coincidir en él. Gente majísima con la que entrar en una mazmorra a afrontar a un jefe final realmente era una aventura pues sabías que estaban ahí para proteger al más débil, para ayudar a los demás y para arrimar el hombro todos hasta que el enemigo caía. Bueno, a veces hasta que caía diez veces y los diez miembros del grupo obtenían la super-espada del premio. Y es que tenía un punto de repetitivo, lo que es grave para un juego que se supone que roza lo inconmensurable. Al final, todo el mundo sabe (mil guías de internet, cómo no) cuál es la mejor armadura del juego para tu clase y todos para allá hasta que la consigues, un que sea al intento numero 20 de matar al gigante. Y luego, a por la espada. Luego, a por el casco, luego... Y las monturas, claro. Lo dicho, juegazo si vas a disfrutar de los pequeños detalles que tiene con un buen grupo de gente. Odioso si quieres ir de hardcore gamer (o Munchkin, que se le llamaba antes). En todo caso, más te vale tener 16 horas libre al día y ser de los que duerme poquito, porque este juego exige demasiado tiempo.



12.- Stars! 2 (PC)
No mencionar este pequeño gran juego me costó en la anterior lista una reprimenda de Yacon, el descubridor que lo trajo al grupo de colegas. Y es que es un juego pequeño (ocupaba menos de un disquete, antes de que las unidades de "juego" fuesen los CD's) y simple (en su momento cualquier ordenador lo abría, si tenia disquetera, podía arrancarlo), pero que se enrebesa con una facilidad horrible. Exploración y conquista espacial contra otros jugadores o contra la IA (inteligencia artificial, el ordenador jugando, vamos), planetas con diferentes tipos de ambiente (y que se podían terraformar), industrias y minas de mineral, asaltos planetarios, estaciones espaciales, de todo, muy completo. Con la coña añadida que los turnos tenían que enviarse por email (no es broma) al director de juego, que podía generar el turno siguiente cuando ya tenia el de todos los jugadores. Imprescindible las anécdotas que atesoramos de este juego, como que el nombre de la partida siempre solía ser de alguna broma recurrente (como "Cold" que venía de "The hard cold rain..." la primera frase de la novelización de la primera película de X-Men (uf, cuanto tiempo) que me regalaron en inglés y que no quería leer para no destriparme la peli antes de verla) o como cuando montamos una partida en la que dos jugadores hacían su propio papel y al mismo tiempo simulaban ser una de las IA's controladas por el ordenador. Oír lamentarse a los otros jugadores de lo que aquella IA de un juego que cabía en menos de un disquete les había hecho era descojonante. Luego tardamos días en convencerlos, no se lo creían... Lamentablemente, desde el Windows XP este juego no ha vuelto a poderse arrancar ni emular y los planes de los creadores de sacar un tercer juego con mejores gráficos quedó en nada. Descanse en paz, amigo. Pasamos grandes ratos juntos.

(De este no sale ni una triste foto por el Google Images, que pena de mundo... En fin, invocaremos al Monstre Yacon, a ver que se saca de la manga...). Edito y añado fotos. Gracias, su malignidad.

Sacada de Abandonia.com ...
(el nombre de la web ya dice mucho)

11.- Mario Strikers Charged Footbol (Wii).
Ya era hora de que un juego de la Wii se colase en las listas. Las cosas como sean, tampoco la quemamos mucho, la verdad, pero si que nos causó unas cuantas noches en vela con los colegas al Wii Sports entre otros. Era como Star Wars, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana (y sin hijos). Este juego en particular no entró en el Top-10 por haber sido puesto en criogénesis al haber alterado de manera preocupante a un amigo, una persona de carácter tranquilo que estalló como no lo había visto nunca. Riete del Hitler de "El hundimiento". El juego es un torneo de fútbol con personajes de Super Mario Bros. Hasta aquí, nada especial. Pero ahora quítale las faltas, los fueras de banda y córners, añadele características ambientales (que caigan rocas del cielo, tormentas que lancen tractores sobre el campo...), poderes especiales de los jugadores y jugadores estrella con la habilidad especial y jodidísima del Super-Trallazo, un chute de balón que si aciertas con el mando le puedes multiplicar el número de balones hasta siete y potenciar la velocidad de los mismos (y si eres una puta bestia jugando, puedes conseguir ambas cosas). En este juego puedes ir perdiendo 0-5 el último minuto y acabar ganando por goleada. Lo echo de menos, la verdad. Desde que el señor J. salió de la terapia por agresividad y se vendió la Wii para comprarse, cual gamer borreguil, Playstation tras otra, nuestras frikinights dejaron de ser de videojuegos para volver a las series. No llega más arriba en mi lista por el adrenalínico incidente y porque sin otro jugador al que put... digoo, contra el que jugar, deja de tener tanta gracia, ya que la IA es de las de dejarse ganar tontamente (en modo fácil) y hacer trampas en el modo difícil...


Y para rematar unos minutos musicales. Es reconfortante ver que hay alguien que ha perdido aún más horas (o semanas) que tu jugando... Premio especial para el que se haya pasado todos los juegos que menciona aquí el colega:


Y una nota final, supongo que los que leéis este pequeño post lo sabréis, pero muchos de estos juegos pueden conseguirse sin problemas por ser Abandonware. O sea, juegazos como son los tienen abandonados a su suerte, nadie se preocupa ya por ellos. Así que ya sabéis, llevadlos con vosotros a casa, ya no se hacen juegos así...

domingo, 7 de mayo de 2017

Sant Jordi 2017

Siempre suele pasarme que llego tarde a escribir los posts de jornadas determinadas. Pienso en hacer un bonito mensaje con las fotos de las adquisiciones y todas esas cosas, pero la gracia está en hacerlo el día que toca y no un mes más tarde. Y la mayoría de veces, acaba pasando tanto tiempo que al final renuncio a hacerlo. ¡Pero hoy no amigos! Hoy llego (solo) 15 dias tarde, pero os presento... los libros que me han regalado por Sant Jordi.

Supongo que todo el que leerá estas líneas lo sabrá, pero en Cataluña es tradición que el día de Sant Jordi, 23 de abril, los chicos regalan rosas a las chicas y ellas libros a ellos. Es el día de los enamorados versión catalana. En vez de cupidos y chorradas cursi-yankees, pues tenemos una fiesta colorida y cultural. Por un día, hasta parecemos europeos de verdad...

Va, al lío. Esto es lo que me han regalado este año:

Que soy uno de los "Constant readers" del bueno de Stephen King es un hecho que toda mi familia conoce. Desde que con 12 años leí "El Umbral de la Noche" y me voló la cabeza en pedazos he leído todo lo que ha caído en mis manos del Rey del Terror. Además, si es una recopilación de relatos aun más. Así que ahí lo tengo, preparado en mi mesita de noche para atacarlo así que acabe los exámenes. Por lo que he podido saber, es una recopilación de nuevos cuentos, segundas versiones de otros ya publicados y muchos comentarios acerca de ellos. Veremos si forma parte de sus mejores trabajos, pero para qué engañarnos, solo por ser de quien es lo habría leído. ¿Os he recomendado ya "El Umbral de la Noche". Leedlo, en serio. Puta obra maestra. Así me quedé yo después... Tendré que hacer una reseña un día de estos... tanto que hacer y tan poco tiempo.







Todos los años intento que (en la medida de lo que pueda sugerir o indicar) me caiga un libro "serio", sobretodo de historia. Siempre me ha costado estudiar historia pero me encanta aprender cosas nuevas, especialmente de mis periodos favoritos, la república y el imperio romano y la segunda guerra mundial. Por lo que me habían recomendado (Gracias, V.) este es el libro definitivo sobre el nazismo en la 2ªGM. Lo he ojeado y parece muy completo y redactado de forma amena, así que promete. La verdad es que tenía pensado conseguir "La guerra que había que ganar" de Murray Williamson y Millett Allan, que tendrá que esperar a otra oportunidad.









Y sí amigos, aquí llega la frikada de turno. Pero vamos, es que no se dónde os pensabais que estabais. Este es mi blog y un servidor es más freak y nerd que los protagonistas de The IT Crowd y The Big Bang Theory metidos todos juntos en la máquina de "La mosca" (y este comentario absurdo lo certifica, por si teníais dudas). Que este libraco salga después del anterior le puede causar alergia a algunos, pero que le voy a hacer. Soy un fan absoluto de la historia de los muñecos favoritos de mi infancia y estas guías son un "must have" en mi biblioteca. Aparte, ya que no puedes tener todo lo que existe del mundillo MOTU, la mejor opción es conseguir el libro y leerlo lamentándote / congratulándote de todo lo que existe y tu no tienes. No voy a echar la culpa a mis dos hijos mayores, que han comenzado a ver la serie y a interesarse por los protagonistas, lo que podría justificar esta guía. Porque de hecho, se la puse yo. Así que culpable como el infierno, je, je, je...





Y hasta aquí llegó el tema. No puedo quejarme ni mucho menos, porque tengo material de lectura para todas las facetas de mi mente desequilibrada para una buena temporada. Aunque ahora después de este post, los que lo lean se aparten de mi camino haciendo ver que no me han visto... Chavales, es lo que hay...





domingo, 16 de abril de 2017

Hoy va de trailers

Aunque no soy muy de publicar rabiosas novedades (yo soy más de cosas descatalogadas que para mi desgracia todo el mundo recuerda con cariño) llevamos un par de semanas en que nos han caído unos cuantos trailers interesantes. Después del de It, llegan dos más que valen la pena comentar. 

 El primero, un falso trailer (teaser más bien) del episodio VIII de Star Wars. Flojo, muy flojo. Pero claro, es que es un teaser. Tiene poca chica, pero lo mejor es la reacción de los fans. A los pocos minutos youtube ardía de videos comentando cada pequeño pliegue de la ropa de la protagonista y lo que claramente significaba para el devenir de la saga. Esta siendo mejor la tontería generalizada de la gente que el trailer en sí. Y mira que yo soy muy fan, pero es que veo a la gente y no puedo evitar el facepalm...


Esta bien, pero sale poco que no se supiera o se vises de otra forma en el episodio VII. Eso sí, si finalmente se cumple lo que algunos auguran y ese nuevo episodio vuelve a ser un remake encubierto, esta vez del Imperio Contraataca... entonces si que puedo tener una explosión Sith...

Otro, menos interesante por lo que es en si mismo, pero por lo menos se quiere dejar ver menos trascendente y más cachondo. Thor III: Ragnarok.



Decir que a priori que me parece que van a usar el tono de Los Guardianes de la Galaxia para darle más presencia a la película. Gamberradas, ciencia ficción pop y mucho chiste. Les funcionó muy bien con los Guardianes (aun no entiendo el motivo, está bien, pero tampoco es para tanto) pero aquí los aficionados a la mitología y concretamente a la escandinava, ese fin del mundo tan MTV nos va a revolver mucho las tripas.

Eso si, Cate Blanchett como Hela parece solvente. Pero las cosas como sean, ya podrían haberme puesto a Danny DeVito como Thor y unos efectos especiales de Plan B del Espacio exterior, que si al trailer le ponen a Led Zeppelin... no hay palabras. Solo por eso vale la pena verlo.

Ahí se me han ganado. Como bien dijo Otto, el de los Simpson:

martes, 4 de abril de 2017

Vuelve IT (aquí abajo todos flotan...)

Si sois de los que detestan las películas de miedo, os recomiendo dejar de leer este post ahora. Y que conste que me refiero a películas de miedo de las de verdad, de las de pasarlo mal, no una sucesión de sustos previsibles y/o salpicaduras de sangre de serie B. No, no, me refiero a que al acabar la película en cualquier rincón oscuro veas la cara del mal sonriéndote, al acecho...

Bien, si has llegado hasta aquí, eres de los míos. Que lo pasamos igual de mal, pero es que nos gusta. Seamos sinceros, si ves una película de acción es porque te pone la adrenalina. Si ves una película erótica es porqué... bueno, me entiendes, ¿no? Pues las películas de terror son para pasarlo mal. Siempre es mejor pasarlo mal en esto, ojalá no tengamos que pasarlo mal con muchas otras cosas que sí que existen y que no podemos evitar: enfermedades de seres queridos, guerras, violencia. Qué, ahora el hombre lobo y los zombies ya no te parecen tan malos ¿verdad?

Escribo todo esto (mejor dicho, divago todo esto) con motivo de la publicación del trailer del remake de un tele-film de los que más miedo me han hecho pasar: IT (ya hablé de él aquí). Y con el añadido que ha batido todos los récords de visionado en un solo día.





Sí, acojona. Soy consciente de ello...

Debo decir que me gusta y mucho. A pesar de lo mucho que disfruté (¿sufrí? bah, es lo mismo) el tele-film original, esta nueva versión me está dejando con las ganas de verla a la de ya.

Y si me conocéis (y si no, os lo digo ahora) me habréis oído decir alguna ve que no me gustan los remakes. Si hay una película hecha de una época concreta, pues hay que poner el cerebro en modo emulador y disfrutarla como fue concebida. Aberraciones como el remake de Psicosis o incluso adaptaciones "fotocopia" como la de Watchmen no tienen sentido más allá de permitirle a la gigantesca maquinaria de Hollywood seguir en marcha cuando las ideas nuevas escasean. Pero en este caso, haré una feliz excepción. Al fin y al cabo, el original sufría de una falta de presupuesto típica de las producciones para la televisión. Algunos efectos especiales no eran mucho mejores que los de Ray Harryhausen a pesar de los muchos años que han pasado desde sus obras maestras. Y la parte del payaso, a pesar de que Tim Curry hacía un extraordinario papel como Pennywise, la verdad es que se apoyaba mucho en la creciente coulrofobia que parece sufrir parte de la sociedad. Había mucha payasada, pero de nuevo el presupuesto no le permitía sacar algo más de ahí, por muy bien que se metiese en el papel. Ese payaso diabólico mostraba poco de diabólico, aunque la interpretación se encargaba de no hacértelo echar de menos. Cosa que, por cierto, parecen haber corregido, por lo menos en lo que se ve en este primer trailer. 

Me preocupa que lo que antes eran dos episodios de sos horas, ahora sea un único film. Si la anterior versión ya sufría de un final demasiado precipitado y confuso, no se cómo lo harán ahora. Supongo que harán una adaptación libre.

Algún día os explicaré cómo mi hermana y yo descubrimos el tele-film, y como un servidor quedó prendado del libro como consecuencia, la obra maestra de Stephen King, y no solo en mi opinión.


Ya sabéis, venid a Derry. Aquí abajo, todos flotan. 

Y tu también flotarás...

sábado, 18 de marzo de 2017

Juegos de mesa, ¡de nuevo!

Este año ha comenzado de manera poco habitual, por lo menos en cuanto a lo que se trata de partidas a juegos de mesa. El año 2016 fue poco dado a traer oportunidades para jugar. Por un motivo u otro ni en casa encontrábamos el momento o el estado de ánimo para sacar alguno. Y mi grupo de juego estaba... disperso, como "mantequilla untada en demasiado pan". Hoy tengo el día Hobbit...


Por eso ha sido sorprendente ver como este nuevo año ha comenzado radicalmente opuesto en el anterior en este tema. No solo puede ver no una, sino dos partidas seguidas, a un juego sobre el que puse las zarpas ese mismo día (¡!), sino que llevo dos fines de semana jugando a juegos de mesa con ese grupo al que me refería antes. Si, es posible, no lo estoy soñando.

Por partes: (integral de U por dV, es igual a U por V menos la integral de V por dU... o lo que es lo mismo, la famosa vaca de uniforme... lo siento, el chiste de Jack el destripador ya está muy gastado y este me ha venido así, de improviso...)

1) El día de reyes, cayó un juego muy majo, el Pandemic (aparte de un Blood Bowl, 3ª Ed, del que hablaré otro día). Hacia tiempo que le tenia echado el ojo, y por lo visto en el 2016 jugar no jugaría mucho pero me porté bien y sus majestades (tan campechanos ellos) tuvieron a bien dejármelo. Pues nada menos que el mismo día, y gracias a que el ajetreo de la jornada por la noche los chavales cayeron como rocas, pudimos estrenar el juego. Y la mar de majo. 

Lo que mas me gustó nada más abrirlo es la simplicidad de componentes. Nada de cajas de cinco kilos de miniaturas y montones de mazos de cartas, abrir la caja era como abrir las antiguos juegos de Cefa. Dentro, lo mínimo. Seguro que los peones de juego también ayudaron a esta sensación. A partir de aquí, un juego muy bien diseñado, muy inmersivo en su temática: luchar contra una pandemia global, que puede crecer exponencialmente si no aplicas tus esfuerzos en el lugar y el momento adecuado. Y a veces, incluso así. Jugamos dos partidas aquella noche, ganando cómodamente la primera (igual el ir aprendiendo y cometiendo algún error ayudó) y perdiendo de forma humillante la segunda. Lo dicho, juegazo.

2) Hemos ido introduciendo los juegos de mesa a los peques de la casa. Pero para esto ya haré otro post, o este se extenderá demasiado.

3) El fin de semana pasado, probé en casa del Sr. J. el Star Wars: Rebellion. Uno de esos juegos que ponen por las nubes, dicen que porque atraen la atención de las masas por la temática y luego los mantienen con un juego sólido. Vamos, que no son juegos de "Mírame, soy de Star Wars, ¡tienes que comprarme!". Que también, pero no solo por eso.


El juego es opuesto a lo que había dicho antes de Pandemic, un cajón inmenso, lleno de miniaturas de plástico con unidades de infanteria, vehículos terrestres y naves espaciales de las peliculas de la saga. A una escala pequeña (si no, a ver quien mete unos cuantos superdestructores estelares o la Estrella de la Muerte en la mesa de juego) pero bien detallados. Los héroes, en cartón troquelado con una base de plástico con pinza. Si no fuera por el grosor del cartón, otro déjà vu de la época Cefa.

El motivo del juego es la localización (y destrucción) por parte del Imperio de la base Rebelde, como se ve en el episodio IV. Por otro lado, los rebeldes tienen sus propias condiciones de victoria, uniendo planetas a la causa Rebelde. Los personajes tienen habilidades que les permiten utilizar con mayor o menor éxito una serie de cartas de planes. Y a partir de ahí, a ver quien se sale con la suya antes.




¿Opinión personal? Que como dejamos la partida a medias, en la que yo estaba tratando de aprender y J. tratando de recordar como se jugaba, pues es dificil valorarlo como toca (además, que retomaramos la partida pasadas las 12 de la noche, después del atracón de pizza, pues no ayudó). Me pareció una mezcla curiosa entre un Twilight Strugle y un Risk, si es que algo así es posible. A mi no me gustan demasiado los juegos estilo Guerra del Anillo donde tienes que recrear un pasaje mítico de una película o libro y que te ves "sutilmente empujado" a hacer lo mismo que en la secuencia en cuestión. Pero como ni estábamos al 100% en ningún sentido ni pudimos acabar la partida, supongo que habrá que volver a probarlo para valorarlo como es debido. Por cierto, sigue montado en la mesa de juegos de J. Espero que los gatos from-hell no se ceben con las miniaturas...

4) El mismo fin de semana, viene a vernos el Sr. Yacon y familia (los Yaconianos, supongo ¿no?). Traen con ellos una fuente de chocolate para merendar, a la que nosotros añadimos un bizcocho clásico de los de yogur (el día siguiente del atracón de pizza, si... a punto de morir de indigestión ese fin de semana estuve) y aprovechamos para sacar un clásico, el Power Grid.


Como ni yo recordaba al detalle todas las reglas ni ellos habían jugado antes, hicimos sólo la ronda 1. Construir ciudades y abastecerlas. Como siempre en este juego, lo mejor es la subasta. A ver quien se queda con la central que da mas energía... a cambio de pocos recursos, y si puede ser, de los que nadie más usa. Pero claro, como todos piensan igual, acabas buscando la central más polivalente y que menos consuma también. Que es la que todos quieren... lo dicho. La subasta, ese momentazo.

El juego les gustó mucho (por lo que dijeron) y dejamos pendiente volver a jugar otro día (después de probar ese flamante Pathfinder), esta vez ya, con las tres rondas. Y tal vez, con alguno de los mapas extra que, acabada la partida, revisamos a ver cuál podía tener más gracia.

5) Y esta no me la esperaba, ayer mismo y por primera vez en años se volvió a reunir el grupo habitual de juego al completo. Allí estábamos todos, A., S. J. y un servidor. No recuerdo cuando fue la última vez que semejante acontecimiento  sucedió. Pero el caso es que nos reunimos en casa de J. y dijimos, va, juguemos a algo. Y claro, pasó lo que tenía que pasar, que de los juegos que tenía J. en casa nadie se había preparado ninguno ni recordaba cómo se jugaba. Así que en un alarde de astucia, recurrimos al clásico entre los clásicos, el Primero. El juego con el que volví a los juegos de mesa desde mi infancia. El juego que trajo el ilustre Sr. F. de Alemania, y que aquí vimos como una extravagancia germana, ¡juegos de mesa para adultos! Recuerdo haberlo jugado en alemán nada menos, la noche de San Juan, porque era como y cuando nuestro amigo y mentor lúdico lo trajo, antes de que se publicase en España. Nada menos que el Colonos de Catán.


Tantas partidas le echamos en su momento (y que las mecánicas no son muy complicadas, para que vamos a negarlo) que todos recordábamos como jugarlo. Así que abrimos la mesa del comedor de J. (la de juego sigue ocupada por el Rebellion, ¿recuerdas?) y nos pusimos a jugarlo después de... no se, por lo menos 7 o 8 años, así es nada. Sigue siendo un juegazo y sigue exasperando con los dados. Este juego tiene la particularidad de pasarse por el arco de Tito las leyes de la probabilidad. ¿Un 2 con dos dados de seis? Muchas más veces que un 8, vamos. ¿Que se ha de mover el ladrón cuando sale un 7? Pues una de cada dos tiradas, con un 7. Ahí, como si los dados trucados de una peli de casinos se tratase.


Aun así, conseguí ganar la partida, gracias a que los dioses de la fortuna decidieron que las maderas (bosques, con 5) salieran solo cuando había conseguido llegar al 2:1, y cómo no, al comprar cartas de investigación como un poseso. 

Nada, pues lo dicho, llevamos casi tres meses de 2017 y ya hemos estrenado juegos, recuperado clásicos y disfrutado de una afición que se nos estaba quedando demasiado aparcada. A ver si la tendencia continua. De momento, hemos planteado la posibilidad de hacer un X-Wing de demostración para el grupo el próximo fin de semana. ¿Encadenaremos tres en línea? Veremos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Actualizando, que es gerundio...

Buenas, mini actualización super-cutre al canto.

¿Si os acordáis del post de "Hoy va de rol"? ¿El de la conferencia de Chema Pamundi? Pues si os gustó y tenéis curiosidad por el ponente y sus aficiones, he añadido un vídeo que he descubierto hace poco, con una entrevista que le hicieron para un canal de YouTube.

Como probablemente seáis tan vagos como yo, os dejo en enlace aquí

Ala, ya tenéis algo que hacer la próxima hora. Juegos de mesa y rol para parar un tren. 

Impagable.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Los Masters del Universo, modo nostalgia on fire...

Esta es una entrada largo tiempo pospuesta. De alguna manera el tema del coleccionismo había quedado en un plano muy posterior detrás del resto de mis aficiones, después de un tiempo muy largo rebuscando por Internet y participando en los foros de aficionados de la web. Pero eso ya era en el año 2006. De momento tenemos que comenzar en el año 1982...


Es el día de reyes, he levantado a mis padres antes incluso de que salga el sol. Y sólo por que era el día que era, estos accedieron a lo que en otras circunstancias se hubieran negado. Pero para que engañarnos, otro día no hubiese estado despierto a esa hora, pero de pequeño vives esa noche de una forma muy especial. Con los nervios y la emoción por las nubes, voy hacia el comedor y me encuentro con tres paquetes especiales. Del resto no me acuerdo, pero esos tres son los que podríamos decir que me marcaron: He-Man, Skeletor y una nave voladora con aspecto de ser amfíbia, el Wind Raider. Desconozco porque ese año los reyes lo tuvieron tan claro. ¿Lo puse en la carta? ¿Los vi en la tele, en un escaparate? Estoy casi seguro que no los había visto antes en manos de un amigo, creo que fueron de la primera tirada que salió en España, la de Congost, antes de que Mattel España decidiera eliminar intermediarios.



Aquellas figuras eran una pasada para un crío de tan tierna edad. O no, y fue mi tierna edad la que las magnificó, incluso podría haber sido una mezcla de ambas circunstancias. El caso es que eran alucinantes incluso antes de sacarlas (¿arrancarlas?) del cartón. El blister, que le diríamos ahora. Hoy me hubiese gustado haber podido conservar esos cartones, pero que le vas a explicar a un niño... El mismo cartón tenia una explosión de rocas rojas sobre un cielo azul en el que destacaba el logo las figuras tenían constitución de culturista y algunas una cara de mala leche importante. He visto porteros de discoteca menos amenazadores que Man-at-Arms. No tenían muchas cosas especiales, ni chips con sonido, ni cambiaban de color ni nada, eran los ochenta. El único "action feature" era un puñetazo que podían pegar gracias a un giro de cintura y un muelle interior. Simple pero efectivo. A partir de ahí, poco más que complementos, armas y alguna pieza de armadura. Pero nos hacía falta poco por entonces.


En aquella época fue todo un boom, cómo pocos que recuerde. Todos los críos teníamos alguna de esas figuras, y nos apelotonábamos en los escaparates de las jugueterias, manchando el cristal de babas, imaginando que teníamos aquellas figuras musculadas y terroríficas. Porque, como siempre, las más interesantes era siempre las figuras de los malos, eso era indudable. Los buenos tenían armas, tenían armaduras y tendrían una causa justa, pero no eran deformes, monstruosos y amenazadores. No había ni punto de comparación. Yo igual que todos mis amigos teníamos muchos más malos que buenos. Llámanos tontos.

Para colmo, las figuras venían con un mini-cómic en el interior de la burbuja. Los primeros, oscuros y brutales, como una versión extraña de un mundo hiboreo. Coexistían bestias gigantescas, ruinas arcanas, tecnología de ciencia ficción, héroes intrépidos y villanos bizarros.


Pronto los minicomics fueron abandonando ese aire de cómic pseudoadulto al estilo Conan para volver a un cómic de aventuras del montón, para acabar finalmente con minicomics dibujados con el ojete y sacados casi sin ganas cuando la línea ya estaba decayendo. Creo que mi paso de la infancia al adolescencia fue al leer aquel minicomic con los "demonios reloj"... Brrr...

Y así es como el tiempo pasa. No recuerdo muy bien en que punto fue, creo que abandoné la afición a las figuras de acción poco más o menos cuando comencé a aficionarme a los juegos de mesa, hablamos de séptimo de EGB si no recuerdo mal. El juego en cuestión fue el HeroQuest. Pero esa es otra historia, y se contará en otra ocasión...

El caso es que con el tiempo, llegó un día en el que apareció ese extraordinario invento del demonio llamado Internet. Y de repente tenias en tu propia casa la mayor base de datos de información útil y también de chorradas. Todo, ahí dentro había de todo. Y un día va y me dio por buscar a ver si alguien más recordaba con cariño aquellos muñecos con los que montábamos batallas campales y grandes historias en nuestra niñez. Y claro, si te preguntas eso es que realmente aun no sabes nada de Internet. Iluso... Miles de webs, fotos de colecciones alucinantes, figuras que ni sabias que habían existido, cómics que no se habían traducido, prototipos, hasta una "biblia" motu... Todo. Y más. Porque encima descubres webs como ebay y todocolección donde aún se venden esas figuras. Y si, incluyendo aquella que siempre quisiste y nunca pudiste tener. O el arma de aquella otra figura que perdiste y te dolió en el alma. Y ahí está de nuevo a tu alcance. Así que sin darte cuenta compras alguna cosilla y acabas liadísimo haciendo algo que en su momento ni hubieses soñado: coleccionar. Es decir, no intentar conseguir lo que más te gustaba, no. Sino intentarlo tener todo.


Pero oh, amigos. Antaño había acabado de nacer el concepto de merchandising y más o menos todos entendíamos que había un montón de cosas de nuestros queridos masters. Pero en la.actualidad ese concepto es un monstruo gigantesco e incontrolable, y no es que haya muchas cosas. Hay de todo, en una abundancia consumista que hasta al propio coleccionista ofende. Y es que con Internet descubrimos todo lo que había pasado en el tiempo entre el que dejamos los muñecos y los redescubrimos. Porque no, la línea no murió, solo alternó períodos de letargo con explosiones de actividad. Habían aparecido líneas conmemorativas, chulísimas con un blister protector extra también chulísimo. Se había puesto de moda modificar figuras para hacer tus propios personajes o algunos que habías visto en la tele, lo que se llama customizar, habían salido nuevas versiones de las figuras con su nueva serie de dibujos, la denominada línea 200X, muy manga de estética y más épica y violenta de argumento...


Y un día ya llega la bomba atómica: esa línea la cancelan ya que en una conferencia de aficionados se muestra un prototipo: un He-man, con aspecto del original, pero más articulado y algo más anatomicamente correcto (si es que algo así es posible). Los rumores de disparan y pronto es oficial, nueva línea de coleccionismo, revisión de las figuras, de venta directamente de Estados Unidos, solo para coleccionistas adultos. Unas figuras alucinantes, masivas y super articulables. Y a la vez, respetuosas con las originales. Y ese fan loco que has tenido contenido dentro tuyo se descontrola. Entonces estaba acabado de emancipar, vivía de alquiler (aun no conocía el maravilloso mundo del IBI, la comunidad, el impuesto de circulación...) con un buen sueldo (época pre-crisis) y sin hijos. Y me lancé, vaya si me lancé. Con un doble tirabuzón y pirueta.


Creo que en mi vida he coleccionado nada como coleccioné los Masters of the Universe Classics. Todas las figuras que sacaban a la venta eran alucinantes, pero no podías despistarte. O estabas frente al ordenador 18:00 o podías quedarte sin ellas, algunas apenas estaban a la venta durante minutos, sin exagerar. Creo recordar alguna que aguantó dos minutos, mas te valía que no te fallase la conexión. Era una línea menor y se fabricaban pocas copias. Pronto, llegaron las suscripciones, una figura en tu casa cada mes, y como premio una exclusiva que nadie más podía comprar. Incluso a día de hoy, esas exclusivas valen un riñón. Conforme fueron teniendo más éxito sacaban más y más figuras. Algunas menores, menos conocidas, las clásicas que más se hacían de rogar empezaban a echarse de menos. Mientras, versiones classic de prototipos, de figuras de las serie de dibujos de filmation, antiguas figuras que tendrían que haber salido, como premio de un concurso y no salieron, como Fearless Photog. Cada ver más, estirando el chicle. Hacia ya muchos años que seguíamos la colección, y aquello se estaba volviendo absurdo. Y entonces, como cada vez que algo se descontrola, simplemente deja de tener magia. En mi caso dejé de comprar las suscripciones y comencé a vender figuras que no me entraban interesaban, o que incluso llegué a tener repetidas. Cada vez más. Ya tenía dos hijos, una parte del sueldo que poder destinar a vicios mucho menor y bastante menos espacio en casa.

A día de hoy todo ha cambiado mucho, con un tercer hijo acabado de nacer casi no hay ni espacio ni dinero para tantas colecciones. Hay que racionar, y tengo casi toda la colección a la venta. Guardaré algunas pocas figuras de las Classics de recuerdo y hasta ahí. Siempre tendré Internet para alucinar con lo que hubo y las figuras vintage originales para jugar con mis hijos.

Lo que en su momento guardé en vitrinas y con los complementos catalogados acabará roto y perdido. Pero es ley de vida, yo los disfruté sin medida y ahora le toca a la nueva generación. Ojalá algún día puedan recordarlos con cariño cómo yo lo hago ahora.

Sacada de "The Fwoosh". Para alucinar con sus fotos...
Hijos, si algún día leéis esto. ¡Cuidadlo todo bien! Nunca se sabe si podréis volver a disfrutarlo...